El incumplimiento del régimen de visitas

Incumplimiento régimen visitas

El régimen de visitas es un derecho pero también un deber que ostentan ambos progenitores y que consiste en poder relacionarse y comunicarse con sus hijos. Este derecho se recoge en la sentencia de separación o divorcio, en favor del progenitor que no ostenta la custodia o incluso en supuestos de custodia compartida.

Este artículo examina los aspectos jurídicos relacionados con el incumplimiento del régimen de visitas, destacando las herramientas disponibles para abordar esta problemática.

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¿Dónde se regula el régimen de visitas?

Este derecho viene recogido en el artículo 94 del Código Civil:

La autoridad judicial determinará el tiempo, modo y lugar en que el progenitor que no tenga consigo a los hijos menores podrá ejercitar el derecho de visitarlos, comunicar con ellos y tenerlos en su compañía.

Respecto de los hijos con discapacidad mayores de edad o emancipados que precisen apoyo para tomar la decisión, el progenitor que no los tenga en su compañía podrá solicitar, en el mismo procedimiento de nulidad, separación o divorcio, que se establezca el modo en que se ejercitará el derecho previsto en el párrafo anterior.

La autoridad judicial adoptará la resolución prevista en los párrafos anteriores, previa audiencia del hijo y del Ministerio Fiscal. Así mismo, la autoridad judicial podrá limitar o suspender los derechos previstos en los párrafos anteriores si se dieran circunstancias relevantes que así lo aconsejen o se incumplieran grave o reiteradamente los deberes impuestos por la resolución judicial.

(...)

Artículo 94 del Código Civil

Este régimen de visitas viene recogido en la resolución judicial, tanto en la sentencia de divorcio como en el convenio regulador  y se fundamenta en el principio del interés superior del menor, priorizando el contacto continuo con ambos padres.

¿Cuáles son los motivos habituales para el incumplimiento del régimen de visitas?

El incumplimiento del régimen de visitas reconocido en una resolución judicial se da tanto por parte del progenitor que ostenta la guarda y custodia del menor como por parte del progenitor no custodio. 

Incumplimiento del régimen de visitas por parte del progenitor que ostenta la custodia

En estos casos, el progenitor que tiene la guarda y custodia del menor, generalmente la madre, interfiere notablemente en el buen funcionamiento de este régimen, impidiendo y obstaculizando los derechos del progenitor no custodio a relacionarse con el hijo en común.

Estas negativas e impedimentos se fundamentan en:

Incumplimiento del régimen de visitas por parte del progenitor no custodio

El progenitor que no tiene la guarda y custodia del hijo en común fundamenta esta serie de incumplimientos de la siguiente manera:

  • Dificultad a la hora de compatibilizar el trabajo con el régimen de visitas establecido.
  • Mala relación existente con el progenitor custodio y su actual pareja.

En cualquier caso, no son motivos suficientes para incumplir el régimen de visitas, ya que como establece el artículo 160.2 del Código Civil, no se podrán impedir las relaciones entre padres e hijos sin justa causa.

¿Qué debo hacer ante un incumplimiento del régimen de visitas?

Tanto si el régimen de visitas se ha incumplido por el progenitor que ostenta la custodia como por el progenitor no custodio, la forma en la que se debe actuar es la misma:

1. Intento de acuerdo extrajudicial

En primer lugar, se tratará de solucionar este incumplimiento llegando a un acuerdo amistoso y extrajudicial entre ambas partes. Será lo más aconsejable en beneficio de los hijos.

Si ambos progenitores consiguen alcanzar un acuerdo, deberá recogerse en un documento privado. Nunca se aconseja un acuerdo verbal. 

Para el caso en que este acuerdo lleve consigo una modificación del régimen de visitas, se deberá interponer la correspondiente demanda de modificación de medidas, que puede ser de mutuo acuerdo.

2. Demanda de ejecución de resolución judicial

De no solucionarse este problema de manera extrajudicial, el progenitor al que se le esté lesionando su derecho de relacionarse con su hijo, interpondrá una demanda de ejecución de sentencia.

¿En qué consiste la demanda de ejecución de la resolución judicial?

El progenitor afectado, a través de su abogado, interpondrá la correspondiente demanda de ejecución.

En esta demanda se deberán incluir de manera detallada cada uno de los incumplimientos que ha realizado el otro progenitor, y deberá ser acompañada por pruebas que sostengan y acrediten nuestros argumentos.

Estas pruebas pueden ser, entre otras:

  • Mensajes de WhatsApp.
  • Correos electrónicos, o incluso,
  • Testigos.

Una vez la demanda haya sido admitida a trámite, el juez requerirá al progenitor que esté incumpliendo para que cumpla de manera efectiva el régimen de visitas que en su día se fijó en sentencia de divorcio o convenio regulador o explique el motivo por el que no se está cumpliendo el régimen de visitas.

¿Qué ocurre si continúa incumpliéndose el régimen de visitas?

Para este supuesto, la Ley prevé dos consecuencias para el progenitor incumplidor:

  1. En primer lugar, la imposición de multas coercitivas. Se trata de una sanción de carácter económico que viene recogida en el artículo 776.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil  que pueden imponerse en el caso de que el progenitor que incumpla con el régimen de visitas fijado, continúe haciéndolo.
  2. En segundo lugar, y para el caso de que siga incumpliendo de manera grave y persistente el régimen de visitas estipulado, el propio Tribunal de acuerdo al artículo 776.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, podrá modificar el régimen de guarda y custodia y visitas establecido, tomando como premisa principal el interés superior del menor.

¿El incumplimiento del régimen de visitas tiene consecuencias penales?

Sí. Si bien es cierto que la vía civil es la idónea para enjuiciar los asuntos de incumplimiento de régimen de visitas, este incumplimiento se castiga por el Código Penal, concretamente en su artículo 556 y podrá ser castigado por incurrir en un delito de desobediencia a la autoridad judicial.

Ahora bien, para que la jurisdicción penal sea la competente para enjuiciar estos incumplimientos, se deben tratar de incumplimientos reiterados, permanentes e insistentes y cuando las medidas civiles adoptadas sean insuficientes.

Recordemos, que el derecho penal opera en última instancia y de manera subsidiaria, es decir, solo acudiremos a la vía penal cuando este conflicto no haya podido solventarse por un procedimiento civil.

En conclusión

El régimen de visitas recogido en una resolución judicial es un derecho y un deber que tiene la obligación de cumplirse por ambos progenitores.

En realidad, no siempre ocurre así. Se dan una serie de incumplimientos de este régimen tanto por parte del progenitor custodio como del progenitor no custodio, impidiendo en todo caso que el hijo común pueda relacionarse libremente con ambos padres.

Para poner fin a esta situación y para el caso en el que no se logre un acuerdo amistoso entre ambas partes, nuestro ordenamiento jurídico nos dota de las herramientas necesarias para poder solventar el conflicto, como es el caso de la demanda de ejecución de resolución judicial.

Si estás interesado en ello y deseas recibir un asesoramiento jurídico personalizado atendiendo a las circunstancias de tu caso, desde el despacho Carolina Torremocha – Abogados de Familia estaremos encantados de ayudarte.

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